Tu nombre y otros estares.
Sabes que tu nombre me supo a yerba; que tus ojos de mil miradas me siguen susurrando de la noche su rocío; que tus manos rondaron las mías para cerrarse en una única y simpar; que tus sonrisas las echa de menos la luna de este recuerdo; que estos retruécanos que hoy recorro levitando entre …