Si parpadeo sacudido de gestos
y no te tengo con la mirada,
y no te observo inmóvil e inmediata
con lujuria nueva, desatada
y no se adivina sin descaro
el espasmo de tu geografía agradecida
de pecados prescritos, nuevos y necesarios,
y desaparecen este sol y aquella sal
de tu estrategia desesperada
de pasos firmes, inalterables,
y se va con todo tras de ti,
por tu camino rectísimo de mil muescas,
a medio recorrer, pero ya descalabrado…
porque parpadeo.
Si parpadeo decidido de inquietudes
y todo ha sido, definitivamente,
otro jodido y extravagante sueño
y por tu espalda vadeada
no vagué tan ciego y tan ridículo,
y tus medias de círculos de pupilas infinitas
no siguen con la licencia de media asta,
y tu sonrisa lastrada
por entre las sábanas de ayer
no es más sustantivo deshilachado y común que
una nueva página en blanco,
un recuerdo alquitranado de memoria
que pronto marchará para redimir
otra nómina de cicatrices sin papel
un cajón de sastre maniatado
para este fetichista de curiosidad desatada ,
porque parpadeo.
Si parpadeo, hazme el favor,
cierra tus ojos y sueña conmigo.