Apuestas inseguras.
Para darse aquel anteayer, aquel milagro cierto de saberte, la magia de asirte tan real, el momento único de asomarte así, sin miedo a esta ventana entreabierta pero sin pasado, la suerte no dudó un instante, condujo desde la noche a ambos. La Luna, el vino y una visita llenos de sólidas verdades, …