Reencuentro.
Te encuentro entre estas sombras veladas y apenas crédulas de pino, gaditanas, aciculadas y mordaces, de memoria, lance y gesto casi crueles y selectivos, en esta serena carretera tan fecunda de sueños estremecidos, de maletas resueltas sin polvo de camino cargadas de recuerdos, de cuerpos pendulares y desnudos jugando con la inocencia otorgada por la …