Cara a la pared
Si no tienes nada, nada, ni el más mínimo conejo en la chistera, y de este extraño prefacio no me vendes más que su raudo y extremo final, no te acerques más, no, vade retro, fugaz colombina, este arlequín de su barro ya no debe exudar más. Haberme sentido tan vivo, de tu piel a …