Casi sin querer
Yo solo he querido, definitivamente, olvidar tus palabras, tu metralla de carne en forma de promesas, y me he encontrado dedicándote un credo, una letanía de imposibles y una secuencia de de reverencias en serie. No jures en falso ni media palabra más, ni que ya olvidaste, ni musites orgullosa que pasas página, ni …