Quiero dibujarte y respirarme cierto
en la evidencia de tu cuerpo.
Quiero sentirte, y sacrificaría el presente,
en estos retales de carne incandescente.
Quiero modelarte y relatar
con versos esta aniquiladora sala de espera.
Quiero redimirte y solventar
este ejército de piedras casi ciegas.
Quiero esperar y desesperar
sin este largo invierno de miradas.
Quiero, sin adornarme en el beso,
sentir tu lágrima y tu peso.
Quiero,
y concluyo,
además de esta herida enjugada,
el sueño eterno de tu figura salada.