Si no creyese a pies juntillas, hoy,
en estos abrazos tan propios y ,
en el aire que ni malgasto ni respiro ni modulo
entre todas tus tórridas y nuevas palabras,
en el ubicuo fuego fatuo que no me prende
mas sí, violento, me abre en canal,
y en la bruma que me abunda y redunda
cruel de su desconcertante umbral…
Si no supiese si jugarme el cuello
por esta mirada anquilosada y ajada
en su último frágil y renqueante falsete,
en estos ojos con sueños por escudriñar,
en sus espasmos de fuerza y vértigo imposibles,
que por piropear hoy venden lunas y estares,
y aplaude y elogia y adula y espera
y no se presta ni se hunde ni se arresta.