Que sí,
que ya sé que lo importante
es el camino
y no el destino,
que podré entretenerme
por entre las piedras
sin esculpir de morbo
tu simple mirada,
no redundando felicidad
en fumarme un cigarrillo
sin ganas de fumar,
en lastrar de pasado
estas colecciones de guiños
o esta ajada luna que remonta
su última y enésima ruina.