Este amor,
este amor mío, nuevo,
de mil mañanas limpias,
lleno de ojos enjugados
tanto de mares
como de extremos.
Este amor
tiene nombres y apellidos,
cuida pero no descuida,
abraza y abrasa,
luce y no se reduce,
y prefiere la Luna
sorprendida en su filo
a soles embargados
en su gracia.
Este amor
no es del futuro prometido
ni de viejos arrepentimientos,
éste, el mío,
es un amor
de un hoy espléndido
con una sonrisa
y un te quiero
grabados en su mueca.