Quisiera ser aire frágil,
suave,
y que me respires
sin descanso, sin excusa;
ser el Sol,
y la Luna de tu noche
y tu Tierra,
ser fuego e impasible,
sin quiebra,
abrasándote el alma,
ceniza de tus labios,
tu sonrisa en la hoguera.
Quisiera ser el agua única
en tu sed, en tu raíz,
el mar que llevas dentro,
la rosa desdeñada,
el espejo, la locura, el alba;
ser nunca para sorprenderte al instante,
ser siempre,
por fin, ahora, ya,
olvidar ayer y mañana.
Quisiera ser palabra,
que me nombraras serena,
ser el verbo y su metáfora,
la lluvia y su mirada cierta,
ser tiempo para engañar este momento,
ser viento de tu espacio pensado,
de tu paso desfondado, el aliento…
quisiera ergo sum .