A los embargos del aliento
con los que tu piel
me seduce cada día, sumaré,
rendido a tus vaivenes
y tus fueras de plano,
como prueba fehaciente
de mis insignes deseos
la demanda formal
de tus besos alados
y la absolución
de tus esquivos desmanes.
Te presento a fecha de hoy
so pena de morir
de inquina inmovilidad
la solicitud
firmada y sellada
por triplicado de dicho deseo.
Imploro se lleve a tramite
a la mayor brevedad
por las manifestadas y probadas
ganas de volver a verte.