Como ya se va acercando la Semana Santa, a nuestro potaje de garbanzos lo hemos vestido del estilo de las fechas de la penitencia; aunque, la verdad, penitencia, penitencia no diría yo. Bueno, con un poquito de bacalao desalado y unos picatostes fritos con comino la cosa ha quedado así:
Y de postre, unos fresones muy, muy rojos…



Ole, ole y ole… que ganas tengo que se vaya Luís de vacaciones.
Mi mujer dice que «le echas muchos huevos » a tu cocina.
Los huevos son para adornar. Pero sí, le pongo huevos.