Hoy
no desvelaré de las virtudes
de tu sonrisa,
el hielo y brasas
de su voz.
Hoy
no volaré entre tus besos
y versos,
ni bailaré al son
de tu prófugo gesto.
Hoy
es el día de virar este timón,
de sacar estos vientos
de su hermético cajón
y mirarlos cara a cara.
Hoy,
Pandora escudriñando mis vísceras,
calculadamente,
hará el resto.